Visión compartida y dirección del sentido Noviembre 7, 2009
Posted by Antonio Linares Güemes in Desarrollo directivo.add a comment
La visión corporativa tiene una componente direccional que tiene que ver con aquellas ambiciones, intenciones, aspiraciones, metas u objetivos que la empresa quiere lograr en el futuro; en la visión puede verse reflejado un sueño de vida, una forma de entender la relación, una ambición personal, un objetivo de vida, una imagen vital. A través de la visión apelamos a la inspiración, la creatividad, la ambición, la excelencia, el liderazgo, la superación o la innovación; y como consecuencia de ello, aspiramos a nuestra trascendencia futura.
La dirección del sentido, no es aquella que emana de nuestra vista, tan solo el loco va corriendo por la llanura en busca del sentido; sino aquella que nos aporta inspiración y sentido de realización personal en nuestra vida. En el sentido hay propósito, que tiene que ver con una intención, aspiración, ambición o deseo de ser nuestro; todas nos procuran plenitud.
La plenitud representa nuestra necesidad de rellenar el vacío de nuestra existencia con ocupaciones que nos llenan, que nos procuran satisfacción. Nadie se llena la tripa para sentir plenitud en su trabajo; aunque bien pensado, más de uno quizás necesite rellenar su vacío existencial a base de comilonas.
La visión y el sentido tienen un naturaleza similar y están interconectadas, la primera la situamos más cerca del ámbito corporativo, y la segunda más cerca del ámbito personal. La visión ayuda al sentido, y el sentido aporta compromiso personal para el logro de la visión. Sólo cuando eso sucede, nos situamos cerca de la visión compartida.