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La presencia de ansiedad en la empresa Mayo 5, 2008

Posted by Antonio Linares Güemes in Desarrollo directivo.
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La globalización ha representado un aplanamiento de nuestra representación espacial, ahora decimos que vivimos en un mundo más plano porque, nos decimos, que en las empresas hemos reducido el número de niveles jerárquicos, hemos acortado la distancia entre los de arriba y los de abajo, la interacción entre niveles de la empresa.

La globalización también ha ampliado a escala mundial los colaboradores con quienes podemos interactuar para hacer negocios, y también los competidores a quienes podemos enfrentarnos.

La globalización ha supuesto un incremento de nuestra fragilidad al tener que vivir constantemente en una temporalidad de presente; un presente que se hace corto, instantáneo y de disolución rápida como el chocolate matinal.

Con la globalización, el pasado ha perdido valor y el futuro invade constantemente nuestro presente; un pasado sin valor significa para nosotros que la experiencia es irrelevante, y la experiencia representa nuestra raíz, nuestra amplitud de miras y nuestra conexión con el futuro.

Todos estos aspectos son ansiógenos; nos procura ansiedad el exceso de expansión de nuestro tiempo presente que se nos escapa de las manos, nos procura ansiedad la excesiva ruptura o discontinuidad entre el pasado y el futuro como si sintiésemos una extrema competencia entre ambos tiempos, nos procura ansiedad tener que operar en un presente acelerado e imaginando un solo futuro como posibilidad.

Cabe admitir que las empresas son ahora menos planas que nunca, ya que un número más elevado de directivos, tiene vetado pensar e imaginar futuros lejanos; la estrategia les viene lavada, planchada y doblada de corporativo.

Hoy día, el hecho que el organigrama de una empresa global sea más plano es prácticamente irrelevante. Vivimos en una gran contradicción entre nuestro sentimiento de platitud u horizontalidad espacial, y nuestro sentimiento de inclinación o verticalidad temporal por la carrera que tiene lugar desde la globalización en ausencia de nuestro control sobre el tiempo. A veces tenemos la sensación de que nuestra unidad como personas esconde varias esencias diferentes, de que no somos los mismos dependiendo del momento, de que dos momentos diferentes se corresponden con dos personas diferentes.