Dinámicas del cambio y cultura de la organización Marzo 24, 2008
Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Desarrollo directivo.add a comment
Nuestro imaginario aporta mayor riqueza semántica sobre nuestras relaciones corporativas que la que nos venimos generando desde lo que comúnmente entendemos por la cultura de la organización, la cual nos sitúa más próximos a la semiología. La empresa reproduce los esquemas de nuestro imaginario individual.
La cultura de la organización es una consecuencia de cómo hemos venido afrontando la cuestión del tiempo en nuestra empresa y de cómo hemos articulado nuestras relaciones en la empresa. Nuestro imaginario engloba a la cultura de la organización y no al revés.
Tradicionalmente, venimos considerando la cultura de la organización como causa primigenia que explica la forma en que nos relacionamos en una empresa; es decir, entendemos la cultura de la organización como una realidad que preexiste a nosotros, a nuestros comportamientos y formas de hacer, pero que a pesar de ello podríamos cambiar. Por ello, cuando decimos que “queremos o tenemos que cambiar nuestra cultura empresarial”, tenemos la fantasía de situarnos al origen del tiempo, como sucedía en las sociedades tradicionales; queremos que el tiempo en que estamos instalados se termine para comenzar uno nuevo que nos resultará más perfecto, queremos abolir el tiempo actual para situarnos al origen de otro que nos parece más apropiado, como si de un ciclo se tratase.
Paradójicamente, emprendemos esa marcha hacia el cambio de nuestra cultura de la organización desde políticas y técnicas propias de nuestra salvación por el futuro. Significa esto que, en general, abordamos las dinámicas del cambio en las organizaciones desde una concepción cíclica del tiempo pero con técnicas y herramientas prestadas a nuestra concepción lineal del tiempo.
El objeto de la sistémica empresarial Marzo 13, 2008
Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Creación estratégica, Desarrollo directivo, Innovación.add a comment
El objeto de la sistémica empresarial lo entiendo como ocuparnos de la forma en que la empresa encara las cuestiones del tiempo; es decir, en cómo la cuestión del tiempo influye en las relaciones y comportamientos que tienen lugar en la empresa.
La empresa desarrolla políticas racionales para articular relaciones funcionales o mercantiles cuya finalidad es la creación de valor. Estas políticas están asentadas sobre paradigmas tales como el procedimiento, el proceso, la causalidad lineal o la causalidad no lineal, el orden o el desorden, un futuro o varios futuros posibles, yuxtaposición o subordinación. De todos estos podréis encontrar un amplio desarrollo en mi libro El gran bazar: la sistémica en la empresa.
A su vez, estas políticas y paradigmas emergen desde el imaginario humano, es decir, desde la forma en que los humanos encaramos las cuestiones del tiempo desde que la humanidad existe. El imaginario nos aporta mayor riqueza semántica sobre nuestra convivencia con símbolos y lo que esto significa para nuestras relaciones corporativas, que la riqueza que nos venimos generando desde lo que comúnmente entendemos por la cultura de la organización, la cual nos sitúa más próximos a la semiología.
La empresa también convive con sus mitos, sus relaciones irracionales y su violencia relacional, que también son sistémicas. Por eso, entiendo que conviene hablar de relación y/o comportamiento sistémico, más que de pensamiento sistémico.