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La competencia “anticipación” Diciembre 13, 2007

Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Desarrollo directivo.
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La anticipación (al cambio) es una competencia que a menudo esperamos del profesional y que recogemos en los modelos de competencias que implementamos. Subyace detrás de esta competencia un pedido paradójico[1]:

  • Le pedimos al profesional que cambie un comportamiento antes de que el propio cambio haya acontecido en el entorno.

  • Dejamos a suponer que ese cambio de comportamiento tendría que suceder sin habernos planteado cambiar el sistema de relaciones vigente, el cual está marcado por una parte recurrente o cíclica que no depende solamente de él.

  • Le hacemos este pedido al profesional, al mismo tiempo que le recordamos periódicamente que no se distraiga, que se centre en sus objetivos, que queremos evidencias del cambio que vislumbra y que no le pagamos por pensar en el futuro.

La anticipación es un acto de diferenciación con respecto a la cultura corporativa vigente. La anticipación conlleva construir una nueva relación. Cuando el grupo observa un miembro emergente (cambiante), tiende a desplegar estrategias para neutralizar ese acto de diferenciación; son estrategias finas, asentadas sobre conversaciones, juicios de valor e incluso intimidaciones; la  finalidad de estas estrategias está en neutralizar el acto de rebeldía de quien anticipa, de quien osa salirse del surco del grupo. El miembro emergente que se sale de la manada, está rompiendo un tiempo cíclico y recurrente vigente en el grupo.

Entre las desregulaciones más palpables de las economías competitivas está la pobreza de representación de futuro en cantidad de directivos y ejecutivos. De nuevo estamos ante una petición paradójica: queremos que anticipen el futuro desde una baja representación de futuro.

Estas peticiones paradójicas de anticipación hacen que cuando la Dirección comienza a lanzar mensajes indiscriminados de cambio, los directivos y empleados de esa empresa se comporten como una comunidad de hormigas o como un mosquero que de pronto ven interceptado su sistema de regulación y se ponen a dar vueltas en cualquier dirección. Lo que no cesa en su desorientación es la agitación. Los grupos pueden entrar entonces en espirales de ansiedad y de violencia relacional.


[1] Un mensaje o pedido paradójico encierra contradicción y contraposición, generando confusión en el interlocutor por la dificultad que afronta para generar una respuesta pertinente o aceptable, pudiendo causarle estrés y violencia relacional.

El imaginario es sistémico Diciembre 2, 2007

Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Creación estratégica, Desarrollo directivo.
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A lo largo de la historia de la humanidad y a través de diferentes civilizaciones, nuestro imaginario se preocupa y se ocupa de nuestra forma de encarar el tiempo, nuestra angustia por el paso del tiempo o nuestra confrontación con la idea de la muerte como fin de nuestro tiempo. Nuestra concepción actual de la cultura corporativa ignora las aportaciones del imaginario. Es una concepción que se asienta sobre una visión estrecha y parcial de nuestra forma de afrontar el tiempo.

La primera globalización sucedió hace mucho, mucho tiempo con el imaginario; ahora estamos en la segunda. El imaginario es interrelación entre culturas y épocas diferentes, como es interrelación entre razón e imaginación y por lo tanto interrelación entre disciplinas que siguen métodos diferentes de acceso al saber, que exploran sus respectivos objetos de estudio desde proyectos de conocimiento diferentes.El imaginario es interrelación entre implicación, es decir, nos permite implicar comportamientos aparentes y otros menos aparentes, y explicación de las cosas.

Con su aceptación ponemos patas arriba los sistemas tradicionales de explicación lineal que venimos usando en muchas disciplinas aplicadas a las empresas, y más concretamente a los procesos de creación estratégica, cambio y transformación o desarrollo directivo.

Desde el imaginario, ponemos nuestro foco en la acción o interrelación en el seno del sistema; por eso entendemos que el imaginario es sistémico. Una visión emergente que nos aporta el imaginario sistémico es que la cultura corporativa debería integrar todas las relaciones y temporalidades presentes en la empresa.