La “visión compartida” es una emoción
La visión compartida es la expresión de una emoción. La visión compartida es deseo, comunión emocional, proyección de cada uno en el futuro, unión entre el futuro y el presente, fuerza para superar los retos e incertidumbres que se afrontarán.
La visión compartida deberá existir para que el “nosotros” esté representado en ella, para que los individuos y los equipos nos veamos como causa generadora de lo que aspiramos conseguir, para que los comportamientos y los valores que despleguemos sean los generadores de ese futuro que anhelamos.
En la Planificación Estratégica tradicional, la visión se acuerda al inicio del proceso de reflexión estratégica, junto con la misión; esto es bastante limitante porque la emoción que envuelve al equipo al inicio de un proceso como este no es necesariamente una emoción positiva, además de que la visión deseada pueda ser bastante más estrecha que los futuros posibles que se le ofrecen a la empresa.
En la Creación Estratégica, la visión deseada se acuerda al final del proceso de reflexión, como reflejo de un equipo que comparte una memoria del futuro, y cómo tiene que mostrarse para tener éxito ante cada escenario de futuro posible. Eso es lo que hace que su visión sea compartida en el seno del equipo, y que sirva igualmente para generar sentido en muchos.