jump to navigation

¿Qué es un paradigma? Enero 27, 2010

Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Desarrollo directivo.
add a comment

(extraído de mi próximo libro; contenido sometido a derecho de autor)

En la disciplina sistémica, el paradigma es un recurso del sistema humano, y se refiere a una forma que tiene el sistema de entender “la verdad”.

El paradigma se refiere a un modelo fundamental de convivir con la verdad, aunque ningún paradigma por si solo encierra toda la verdad; sólo las ideologías totalitaristas tienen esta aspiración de verdad absoluta y universal.

La generación recíproca Enero 26, 2010

Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Creación estratégica, Desarrollo directivo.
add a comment

(extraído de mi próximo libro; sujeto a derechos de autor).

La generación recíproca es una relación de recursividad entre paradigmas antagónicos atribuidos al sistema humano; en ella se da una influencia y producción recíproca (A genera B, que genera A, que genera B, y así sucesivamente).

Esta noción está vinculada a la saturación que conoce el sistema en uno de los paradigmas y a la estimulación generadora de permuta o volteo, hacia el paradigma antagónico.  La predominancia sostenida de un paradigma hace que el sistema no pueda renovarse y actualizarse, como consecuencia de una pérdida de capacidad para nutrirse de informaciones externas.

La existencia de recursividad no significa necesariamente que tenga lugar una repetición mecánica de los mismos comportamientos en el sistema humano ya que, tratándose de un sistema abierto, la información que llega al sistema humano no es exactamente la misma.

Por lo tanto, el diálogo entre paradigmas antagónicos del sistema humano sucede con una información y unas experiencias cambiantes.

La crisis sistémica Enero 26, 2010

Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Desarrollo directivo.
add a comment

(extraído de mi próximo libro; contenido sujeto a derechos de autor).

Una crisis es sistémica por homogeneización excesiva del sistema humano; la crisis es la forma de vida del límite. En ella convive la memoria del éxito individual reciente, que ya no es tal éxito; y la solidaridad y fraternidad grupal, que todavía son frágiles. En la crisis conviven los símbolos y valores de la opulencia individual, con los símbolos y valores de la opulencia grupal.

Siguiendo con esta hipótesis, la crisis económica que conocemos es sistémica, no porque nos lo señalen los políticos, que están confundiendo la sistémica con la sistemática, sino porque es inherente a las formas de relación que impulsamos desde nuestra ideología masculino-patriarcal.

A lo largo de la historia, aquellas religiones de corte masculino-patriarcal ya se han visto envueltas en crisis sistémicas; los momentos de máxima influencia de estos meta-sistemas sociales se correspondían con una reducción extrema de diversidad social, un fundamentalismo o absolutismo; y los momentos de crisis sistémica se correspondían con momentos de incorporación de diversidad en el sistema humano.

Visión compartida y dirección del sentido Noviembre 7, 2009

Posted by Antonio Linares Güemes in Desarrollo directivo.
add a comment

La visión corporativa tiene una componente direccional que tiene que ver con aquellas ambiciones, intenciones, aspiraciones, metas u objetivos que la empresa quiere lograr en el futuro; en la visión puede verse reflejado un sueño de vida, una forma de entender la relación, una ambición personal, un objetivo de vida, una imagen vital. A través de la visión apelamos a la inspiración, la creatividad, la ambición, la excelencia, el liderazgo, la superación o la innovación; y como consecuencia de ello, aspiramos a nuestra trascendencia futura.

La dirección del sentido, no es aquella que emana de nuestra vista, tan solo el loco va corriendo por la llanura en busca del sentido; sino aquella que nos aporta inspiración y sentido de realización personal en nuestra vida. En el sentido hay propósito, que tiene que ver con una intención, aspiración, ambición o deseo de ser nuestro; todas nos procuran plenitud.

La plenitud representa nuestra necesidad de rellenar el vacío de nuestra existencia con ocupaciones que nos llenan, que nos procuran satisfacción. Nadie se llena la tripa para sentir plenitud en su trabajo; aunque bien pensado, más de uno quizás necesite rellenar su vacío existencial a base de comilonas.

La visión y el sentido tienen un naturaleza similar y están interconectadas, la primera la situamos más cerca del ámbito corporativo, y la segunda más cerca del ámbito personal. La visión ayuda al sentido, y el sentido aporta compromiso personal para el logro de la visión. Sólo cuando eso sucede, nos situamos cerca de la visión compartida.

Héroes y anti-héroes modernos Octubre 16, 2009

Posted by Antonio Linares Güemes in Cambio y transformación, Desarrollo directivo.
add a comment

Retomo la cuestión de los suicidios en France Telecom (¡ahora ya son 25!), para volver sobre la cuestión del héroe y del anti-héroe moderno que tanto interés suscita entre mis lectores, y de la que doy cuenta en el capítulo “Fantasías, mitos y rituales de la carrera” de mi libro Siempre corriendo (la gran carrera) .

Desde la empresa, hemos adoptado el simbolismo, el ritual y el vocabulario tradicionalmente vinculado a los ejércitos y las guerras.

Una de las particularidades de nuestra postmodernidad es que no erigimos monumentos a los caídos por la competitividad; procedemos más bien desde una política basada en “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”, similar a la que emplearon algunos ejércitos en el pasado. Evitamos rendir honores a los caídos en la batalla por la competitividad.

A la empresa postmoderna le interesan los héroes-vivos que triunfan, sirven de referentes e incluso de mitos-vivientes para los demás aspirantes a héroes. A la empresa postmoderna no le interesan los caídos, a los que más o menos considera anti-héroes, cuya fragilidad para afrontar los desafíos de la globalización les lleva a quitarse la vida; por usar una metáfora taurina, estos anti-héroes son considerados como desechos de tienta, por falta de casta y de bravura para la competitividad.

Creo que fué Réné Girard el que dijo que la cultura (civilización) se inició cuando el grupo fue capaz de ponerse del lado de la víctima.

Estamos por tanto ante una cuestión de conciencia y de responsabilidad; la forma en que la resolvamos incidirá mucho en cómo se articulara la colaboración profesional en años venideros.